¿Cómo cambiar cheques en diferentes lugares y países?

¿Cómo cambiar cheques en diferentes lugares y países?

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Aunque pueda parecer una tecnología obsoleta, los cheques siguen siendo utilizados en el mundo actual. Realmente su uso se ha visto disminuido por la creciente digitalización de los servicios bancarios y financieros, sin embargo, se mantiene vigente. Y como uno de los actores financieros de la sociedad actual, debemos conocerlo; porque aunque no tengamos la intención de usarlos, no sabemos si en un futuro nos encontraremos en la necesidad de saber cómo cambiar nuestros cheques.

¿Qué es un cheque?

Un cheque es un documento de pago expedido por una entidad bancaria, donde una persona o entidad (conocido como deudor o emisor) le otorga el derecho de cobro de una determinada cantidad de dinero a otra persona o entidad (conocida como beneficiario). Las entidades bancarias son las responsables de su pago, y sus datos deben estar incluidos en el cheque. Además, en el cheque debe aparecer el nombre del emisor, la cantidad de dinero, la fecha y lugar de emisión, el número de cuenta bancaria del emisor y su firma. También debe aparecer el nombre del beneficiario, aunque en los cheques al portador esto no es necesario. No está de más recordar que el banco emisor también debe estar reflejado en el cheque, ya sea en una esquina, en la parte superior o inferior del mismo.

Tipo de cheques

Existen varios tipos de cheques, aunque los más conocidos sean apenas dos. A grandes rasgos los cuatro tipos principales de cheques son:

  • Cheque cruzado. Su principal característica identificativa es tener dos líneas paralelas de color rojo en el anverso del documento atravesándolo verticalmente, realizadas por el emisor. Esta característica significa que el dinero debe depositarse en la cuenta corriente del beneficiario, o sea, no es posible cobrarlo en efectivo. Esta característica no puede modificarse ni eliminarse. No obstante, este cheque puede ser endosado, o sea, puede ser cobrado por un tercero si el beneficiario lo autoriza.
  • Cheque al portador. Es el tipo de cheque más común y se caracteriza por no llevar escrito el nombre del beneficiario, de ahí que lo pueda cobrar cualquier persona que lo posea. Sí, incluso alguien que se lo encuentre por azar. Esta vendría siendo su principal desventaja.
  • Cheque nominativo. Este cheque viene con el nombre y apellidos del beneficiario impresos, lo cual establece que solo lo puede cobrar esa persona. Algunos cheques nominativos permiten el endoso. Este tipo de cheque se puede cobrar tanto en efectivo como depositando el dinero en una cuenta bancaria donde el beneficiario sea el titular. Cuando se cobra el cheque en alguna oficina diferente a la sucursal emisora, el beneficiario puede incurrir en la necesidad de pago de comisiones.
  • Cheque conformado. También se conoce como cheque certificado o visado. Consiste en un cheque que contiene una cláusula de conformidad perfectamente visible en el reverso del documento por medio de las palabras “conforme”, “certifica” o “visado”. Esto significa que la entidad emisora cuenta con los fondos suficientes para cubrir ese pago, lo cual le otorga garantía al beneficiario de que recibirá su dinero sin problema. Bajo este mecanismo, el banco retiene, en la cuenta del emisor, el dinero reflejado en el cheque hasta que sea cobrado por el beneficiario. Este cheque cuenta con un periodo de validez determinado.

¿Cómo cambiar cheques en diferentes lugares y países?

Y ahora llegamos a la gran interrogante, una vez que tenemos un cheque, ¿cómo lo cambiamos? ¿Cómo cambiamos ese papelito por el dinero que representa? Pues a veces algo que nos imaginamos sencillo, puede tornarse complicado. Veamos algunos hechos básicos que debes conocer para poder cobrar tu cheque.

  • Ningún banco o cooperativa de crédito está en la obligación de pagar un cheque, mucho menos si ni emisor ni beneficiario tienen cuenta bancaria con ellos.
  • El banco o cooperativa de crédito sí te permitirá cobrar tu cheque si fue emitido por un titular de cuenta de dicha entidad.
  • Es necesario que haya dinero suficiente en la cuenta del emisor para que el beneficiario pueda cobrar ese cheque. Si esa cuenta no tiene dinero, el banco no te lo regalará, de ahí que debas tener mucho cuidado a la hora de aceptar cheques como forma de pago; debes estar seguro de la solvencia del emisor o confiar en él.
  • El cheque debe ser válido para poder ser cobrado. Los cheques tienen un tiempo de validez que, transcurrido ese tiempo, ya no podrá ser cobrado. Por eso, no demores mucho en cobrar tus cheques.
  • Si tú eres el beneficiario del cheque, tu nombre debe aparecer en este, a no ser que sea un cheque al portador. No obstante, si el cheque está adosado a tu nombre, también podrás cobrarlo.
  • Deberás mostrar una identificación adecuada cuando vayas a cobrar un cheque que esté a tu nombre, pues debes demostrar que tú eres realmente ese beneficiario.

Pasos para cambiar cheques

La idea general de cambiar cheques es bastante sencilla. Los pasos generales que deberás dar son los siguientes:

  1. Comprueba que el cheque es correcto. Para ello deberá tener todos los datos propios de un cheque, sin errores.
  2. Verifica la vigencia del cheque. El cheque debe ser válido, recuerda que los cheques tienen tiempo de expiración y fuera de ese tiempo no podrás cobrarlo. De hecho, se aconseja cobrar los cheques lo más cercano posible a la fecha en que se recibe, para evitar contratiempos.
  3. Identifica el tipo de cheque. Si es un cheque cruzado, ya sabrás que este tipo solo se cobra mediante ingreso del dinero en una cuenta. Por lo tanto, deberás dirigirte a un banco donde ya tengas una cuenta. Si es cualquier otro cheque, se recomienda ir a una sucursal del banco emisor. No obstante, también puedes hacerlo en otro banco, aunque puede que esto redunde en comisiones que tendrás que pagar.
  4. Lleva tu identificación. No olvides llevar tu identificación pues deberás demostrar que tú eres realmente el beneficiario.
  5. Averigua las comisiones. Antes de cobrar en alguna entidad bancaria, verifica las comisiones asociadas a su cobro. Puede que si lo cobras en el mismo banco emisor no hayan comisiones, pero si debes depositar el dinero en una cuenta de un banco diferente, es posible que te cobren comisiones; todo está en función de las políticas de cada entidad bancaria.
  6. Solicita siempre un comprobante de operación. Esta es una garantía que asegura la realización correcta de la operación, con la que podrás contar en caso de que ocurra una denuncia por robo o pérdida.

Modalidades de cobro de un cheque

Conociendo esto, ya puedes presentarte en una entidad bancaria para cambiar tus cheques. Pero, ¿cómo obtendrás ese dinero? Puedes conseguirlo de diferentes maneras, aunque eso también depende del tipo de cheque.

  • En efectivo. La entidad que recibe la orden de pago podrá darte el dinero en efectivo, exceptuando cuando el cheque es cruzado o cuando tiene indicado en su anverso “para ingresar en cuenta”. Si además el beneficiario no tiene cuenta en el banco que recibe la orden de pago, pues no podrá cobrarlo en efectivo.
  • Ingresar el dinero en una cuenta del banco que recibe la orden de pago. En este caso, el beneficiario posee una cuenta en la entidad donde entregó el cheque para cobrarlo, y esta deposita entonces el monto de dinero directamente en la cuenta del beneficiario.
  • Ingresar el dinero en una cuenta de un banco diferente al que emitió el cheque. En algunos países, si el beneficiario no es cliente del banco que realiza el pago, puede solicitar que ese dinero sea depositado en una cuenta de otro banco.

Lugares donde se puede cobrar un cheque

Cuando recibimos un cheque y queremos cobrarlo, ¿hacia dónde nos dirigimos? Lo más lógico es acercarse a un banco en busca de orientación, y puede que allí mismo resolvamos. Pero es bueno que conozcas que también puedes hacerlo en otros lugares. Repasemos estos sitios.

  • En el banco emisor. Puedes dirigirte al banco emisor del cheque para cobrarlo. Ahí puedes cambiar tu cheque por efectivo (si el tipo de cheque lo permite y si no tienes cuenta bancaria) o pedir que te ingresen los fondos en tu cuenta.
  • En otro banco no emisor del cheque. En este caso, es probable que el banco te pida depositarlo primero en tu cuenta. De ser así, probablemente te pida que rellenes algunos formularios. En función del tipo de cheque, el dinero puede estar disponible entre uno o varios días hábiles.
  • En línea mediante depósito móvil. Esto está disponible solo en aquellos bancos que cuenten con este servicio dentro de su banca móvil. Utilizando tu smartphone o tableta, le tomas una foto al cheque y la subes a la aplicación móvil de tu banco. De esta manera lo que se hace es depositar el dinero del cheque en tu cuenta corriente o de ahorros, y esto es lo que se conoce como depósito móvil. El cheque puede tomar entre uno o varios días hábiles para procesarse. Es recomendable siempre guardar el cheque durante algún tiempo por si algo sucede en el futuro cercano.
  • En una tienda de cambio de cheques. Estas tiendas de conveniencia o establecimientos minoristas también brindan el servicio de cambiar cheques; por lo general suelen estar en las grandes ciudades. Walmart, Kmart o Kroger son ejemplos de estos sitios; en cada país existen varios establecimientos con estos fines. Pero como es lógico, cobran sus respectivas tarifas por ello, que suelen ser un porcentaje del valor del cheque. Así que lo mejor es que te informes bien de las diferentes tarifas para que escojas la más ventajosa.
  • Por medio de una tarjeta de débito prepagada. Esto es un tipo de tarjeta de débito que puedes cargar con dinero al cambiar un cheque. La puedes usar como cualquier otra tarjeta de débito normal y es muy buena para las personas que no tienen o no desean abrirse una cuenta bancaria.
  • En la cuenta de otra persona. Esta opción también está disponible, siempre que el dueño de la cuenta acuerde contigo darte luego el efectivo. Esta opción parece sencilla pero entraña sus riesgos, porque ante cualquiera problema que surja con el cheque, esa otra persona será la responsable de responder. Por eso, deberá ser una persona que confíe en ti, y tú en ella.
  • En aplicaciones de cambio de cheques. Existen aplicaciones que también realizan el cambio de cheques y con ellas puedes depositar el dinero en una billetera móvil o en una tarjeta prepagada. Por ejemplo, Ingo Money y PayPal son dos de estas aplicaciones

Concluyendo…

En conclusión, los cheques, aunque parezcan obsoletos en nuestro mundo cada vez más digital, mantienen su relevancia y utilidad en diversas transacciones financieras. Sirven como una representación tangible de los fondos y siguen siendo una parte familiar del panorama financiero, a pesar del auge de los métodos de pago electrónico. Comprender los tipos y procesos asociados con cambiar cheques es esencial para la educación financiera, lo que garantiza que las personas puedan navegar por diversas opciones de pago de manera efectiva.

Ya sea un cheque cruzado, un cheque al portador, un cheque con nombre o un cheque certificado, cada tipo tiene su propósito y pautas de negociación. Además, el proceso de cambiar cheques implica comprender el período de validez, la necesidad de una identificación adecuada y las diversas vías a través de las cuales se puede acceder a los fondos, ya sea a través de un banco, un establecimiento minorista o plataformas digitales. Si bien es posible que los cheques ya no dominen el ámbito financiero, sin duda persisten como una herramienta valiosa en nuestro ecosistema financiero en evolución.