Negocios en la era digital

La digitalización sirve no solo para agilizar funciones de procesamiento de datos y transacciones de un negocio, sino que también puede ser incluso un negocio en sí misma. Y aunque para algunos todavía es una idea descabellada, la realidad nos demuestra que ya es un hecho, y hay que adaptarse cuanto antes. Acciones digitales que nos parecen cotidianas hoy en día tienen detrás todo un andamiaje bien pensado y elaborado que las hace funcionales y exitosas. Comprar un artículo por internet, pagar las cuentas, reservar una estancia en algún alquiler vacacional, comprar un ticket de avión o de cine, rentar un auto, entre otros muchos, son simples ejemplos de negocios digitales que son ya parte de nuestra cotidianeidad.

El abanico de posibilidades para crear negocios en la era digital es tan amplio que a veces no somos capaces de vislumbrarlo. La digitalización de los procesos ha otorgado no solo agilidad sino también mayor alcance, y con esto, mayores posibilidades de ganancias. Es por esto que muchas empresas y negocios ya tienen presencia digital y se trabaja fuertemente desde este frente; incluso algunos existen solo en la modalidad digital. Por supuesto, el éxito de esto es posible siempre que los encargados trabajen con constancia y responsabilidad; poseer un negocio en el mundo digital no es garantía inequívoca de éxito si no hay un trabajo constante por parte de quienes lo gestionan.

En el universo digital podemos encontrar disímiles ejemplos de negocios muy bien posicionados, rentables y con perspectivas de crecimiento. A continuación te mostramos apenas algunos de ellos como sugerencias en las que reflexionar.

Ventas online o comercio electrónico: tenemos un servicio o producto que queremos vender y a nuestro establecimiento físico puede llegar un conjunto de personas. Por lo general, estas personas viven relativamente cerca o llegan porque estaban de pasada por el vecindario. Conclusión: nuestro acceso a los clientes es limitado. Sin embargo, si tenemos nuestra tienda en internet, nuestro límite ya no sería el acceso a los clientes, pues estos aumentan grandemente. Nuestra dificultad recaería en nuestra propia gestión. Así que, no obstante a que las ventas online son un negocio bastante rentable, necesitarás prepararte bien para emprenderlo. Algunos ejemplos atractivos pueden ser:

  • Dropshipping: en un modelo de negocio en el que te conviertes en el intermediario entre el proveedor y el cliente, favoreciéndote de las ventas que gestiones. Así, no tienes que comprar ni poseer el producto que comercializas, solo realizas la gestión de venta y envío.
  • Artículos personalizados: en un mundo donde todo se vuelve cotidiano y gastado de tanto uso, encontrar un producto que destaque por su originalidad se torna difícil. Apostar por este camino siempre suele ser una sabia decisión.

Servicios profesionales o freelance: poseer una preparación en un área específica siempre es una ventaja. Transformar esta ventaja de manera que nos reporte ganancias, es una decisión muy acertada. Si tus servicios son necesitados y hay clientes dispuestos a pagar por ellos, no hay obstáculos que te impidan llevarlos hacia adelante, más que tú mismo. Algunas profesiones son más dadas al mundo digital, como los diseñadores, consultores, programadores, contadores, terapeutas y todos aquellos profesionales que pueden brindar sus servicios de manera independiente y remota.

Consultoría online o servicios de coaching: esta pudiera derivarse del ejemplo anterior. Su particularidad recae en el hecho de que en este tipo de negocio lo que haces es servir de asesor o consultor de algún área específica en la que estás suficientemente preparado. Ayudas a tus clientes a alcanzar un resultado determinado en la medida en que los guías durante el proceso.

Formación online: basado en el conocimiento y preparación que se posee en algún área, dedicarte a formar a otras personas puede ser una opción. Así, se pueden diseñar y ofrecer cursos de calidad y con contenidos útiles y atractivos. En las condiciones actuales, la formación online se ha tornado incluso más solicitada.

Servicios financieros y ciberseguridad: el auge del comercio electrónico sumado a las condiciones generadas por la pandemia, ha incrementado el número de usuarios que realiza sus pagos online. Por este motivo, cada vez más se hacen necesarios servicios que contribuyan a mejorar las transacciones y operaciones de los clientes online, así como garantizar la seguridad de las mismas. Este es un campo bastante dominado por las grandes empresas, no obstante, hay pequeñas empresas nacientes o startups, con gran capacidad de desarrollo en este sentido.

Productos de información o infoproductos: se basa en la comercialización de un producto basado en la información y el conocimiento. Pueden ser libros o ebooks, cursos online, audios, videos, plantillas, reportes o cualquier producto afín. Diseñas y construyes tu producto y luego lo comercializas, ya sea en una plataforma propia o de terceros. Esta idea es una de las más competidas internacionalmente, sin embargo, en el mercado de habla hispana aún tiene mucho por explotarse.

Marketing online: si tienes experiencia y conocimiento en este tema, puedes brindar servicios de administrador de redes sociales a empresas, entidades e incluso profesionales independientes. Generar contenidos, interactuar con clientes, hacer publicidad, entre otras, serán algunas de las funciones que realizarás. Hoy en día es un trabajo altamente valorado.

Publicaciones: cuando las habilidades propias están relacionadas con la escritura y la creación de contenidos, hay que sacarles partido. Así, podrás escribir un blog, publicar videos, crear una revista, y aun así ganar por ello.

Entretenimiento: las personas necesitan entretenerse, y buscarán hacerlo en cualquier medio. Es absurdo pensar el mundo digital puede escaparse de esto. La creación de videojuegos o el desarrollo de animaciones, son algunos ejemplos cuyos productos son altamente consumidos en el mundo. Pudiera decirse que el confinamiento debido a la pandemia, pudo beneficiar la producción de determinados contenidos; por ejemplo, productos animados debido a las interrupciones de filmaciones; videos y publicaciones digitales de profesionales del mundo de las artes y el entretenimiento, etc.  

Servicios a domicilio: puede ser de comida, que es tan necesaria siempre, incluso si tratamos de llegar a públicos selectos y complacer algunos gustos. También puede ser transporte u otro servicio que seamos capaces de brindar. Su gestión online garantiza el acercamiento a un mayor público, y más diverso.

Como podemos concluir, estos son ejemplos simples de actividades comunes que pueden ser aplicadas en el universo digital y aun así seguir siendo serias, profesionales y rentables. El mundo digital poco a poco se convierte en nuestro más fiel aliado. Hoy en día, no podemos pensar algo sin que esto se relacione de alguna manera con algún medio digital. El desarrollo es imparable e innegable. Cada paso que se da en la ciencia o la tecnología implica progreso. La explosión digital llegó a nuestras vidas para quedarse y no sacar partido de ella nos deja en posición de desventaja frente a un mundo cada vez más digitalizado.

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