Remesas y América Latina: las remesas en Cuba

Ya llega a su fin nuestra serie de posts acercándonos al comportamiento de las remesas en algunos países de América Latina y el Caribe, específicamente en México y Colombia. En esta oportunidad, nos adentraremos en los matices que adquiere este fenómeno en Cuba, que no por ser el último país que abordaremos es menos interesante.

Las remesas en Cuba

No cabe dudas que las remesas son un elemento importante para las economías de los países receptores, y Cuba no queda exenta de esta realidad. El consumo doméstico, el ahorro o la inversión constituyen prácticas dinamizadas por las remesas también en Cuba.

Se estima que la emigración cubana de los últimos 30 años es significativamente económica, de ahí que se mantenga un flujo financiero hacia los familiares y amigos en el país. Aunque se pueden encontrar cubanos en cualquier parte del mundo, una gran mayoría se concentran en tres países fundamentalmente: Estados Unidos, España y tal vez México, los cuales pudieran constituir los principales emisores de estos flujos. Así, estimaciones afirman que el monto de remesas que entran al país oscila entre los 2 000 y 3 000 millones de dólares, cantidad que se asemeja al valor total de exportaciones en el 2018.

El embargo estadounidense y sus consecuencias

Cuba se encuentra bajo un embargo económico, comercial y financiero que Estados Unidos le ha impuesto por casi 60 años. Es de suponer entonces que las remesas también sean atravesadas por dicha situación. Durante la pasada administración de Barack Obama, las relaciones comerciales y diplomáticas entre ambos países tomaron caminos favorables como parte del proceso de acercamiento. Se eliminaron los límites a las remesas a familiares y se dio la posibilidad de enviarlas también a personas no familiares. Igualmente, se quitaron las restricciones de viajes de los cubanos residentes en Estados Unidos.

Sin embargo, bajo la nueva administración de Donald Trump, muchos de los pasos avanzados han ido en retroceso. Por solo citar algunos ejemplos, en abril de 2019, el hoy ex–asesor de Seguridad Nacional John Bolton anunció medidas restrictivas hacia el envío de remesas a Cuba que fueron puestas en vigor en el mes de octubre. Estas medidas restringen a 1 000 dólares por trimestre el monto que tienen permitido enviar a Cuba los familiares; y con esto también se eliminan los envíos de donativos que se hacían a personas no familiares u organizaciones. No obstante, se mantiene la posibilidad de envíos ilimitados “a ciertas personas y organizaciones no gubernamentales”; y que también se extenderán a trabajadores del sector no estatal.

Pero esto no se queda aquí, con estas medidas continúa siendo prohibido el envío de dinero a funcionarios del gobierno y el Partido Comunista, pero se incluyen ahora los familiares cercanos. Igualmente, quedan prohibidas las transacciones bancarias conocidas como U-turn en inglés; implican la transferencia de fondos a través de bancos norteamericanos pero cuyos emisores y receptores no están bajo jurisdicción norteamericana. Esto significa que, por ejemplo, si algún banco de Europa quiere transferir o recibir dinero de Cuba; no lo podrá hacer a través de sus sucursales en Estados Unidos. También es válido mencionar, como hecho que se torna constante, las restricciones de visas para los cubanos.

A tono con las sistemáticas limitaciones, en junio del mismo año fue anulada la autorización para la mayoría de los viajes de personas sin familiares en Cuba y se prohibieron los viajes de cruceros estadounidenses a Cuba. Las intenciones de todas estas medidas fueron explícitas e intentan limitar el acceso del gobierno cubano a monedas fuertes y cortar el flujo financiero. Sin embargo, junto con esto también se afectan las personas que recibían remesas de familiares o amigos, y aquellas que dependían de ese turismo.

Más recientemente, a finales de febrero del presente año, la empresa estadounidense de transferencia internacional de fondos Western Union, anunció la suspensión de transacciones financieras hacia Cuba; con excepción solamente de las emitidas desde el propio Estados Unidos. Si bien este país es uno de los principales emisores de remesas hacia Cuba; los cubanos que se encuentran en otros países y que empleaban esta vía para el envío de dinero a sus familiares, deberán arreglárselas utilizando métodos alternativos por medio de otras empresas con la misma capacidad. Aunque esta decisión impacta a los cubanos, de igual manera representa un golpe para el posicionamiento de la propia empresa Western Union.

Perspectivas para 2020

Ante las constantes medidas que el embargo norteamericano impone a Cuba, los nacionales han debido desarrollar estrategias para enfrentar las limitaciones. “Hay que crecerse ante las dificultades”, dice un viejo refrán. No obstante, hoy en día el mundo se sacude por las consecuencias de la pandemia que afecta muchos países ya. Las remesas, tanto para Cuba como para el resto de los países, se verán comprometidas por esta situación.

Entonces, teniendo en cuenta las principales dificultades con las que se enfrentará el país este año, incluyendo la pandemia y las constantes medidas restrictivas; sería muy beneficioso promover acciones que contribuyan a incentivar estos flujos monetarios necesarios. La apertura de negocios cuentapropistas desde hace unos años ha sido un estímulo certero para el envío de remesas; y más recientemente la apertura de un mercado mediante el empleo de divisas extranjeras para la compra de diversos bienes. Ejemplos como estos ayudarán a potenciar el flujo de capitales al país, que en última instancia, son dinamizadores de la economía.

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