Alquiler a corto plazo VS alquiler a largo plazo


El negocio de alquiler de viviendas se ha disparado en los últimos años a nivel mundial, tanto a corto como a largo plazo.

Cada vez más se vuelve práctica que las personas decidan dejar su casa para ir a vivir a un apartamento rentado, ya sea por razones de espacio, independencia o cercanía con alguna zona de mayor conveniencia.   

Para comenzar a rentar y elegir qué tipo de negocio te sería más factible, es imprescindible no perder de vista que el alquiler temporal y el vacacional tienen ventajas y desventajas.

Factores a considerar

Entre los factores a valorar están la zona donde se halla ubicada tu vivienda. No es lo mismo si estás en el centro de la ciudad o cerca del mar, de sitios de interés turístico y con fácil acceso al transporte, que tienen mucha más demanda, que en las afueras o en el campo.

El tipo de inmueble y las condiciones en que se encuentra, las temporadas baja y alta, el tiempo del que dispones o quieras dedicar para todas las gestiones que conlleva el alquiler, también influyen.

¿Cuál elegir?

Largo plazo = estabilidad financiera

Los alquileres por largo plazo implican menos dedicación y de gestión. No se necesita estar constantemente al tanto de la llegada y salida de los huéspedes, de la entrega de llaves o de la limpieza cada vez que se marcha un inquilino.

Disminuyen los problemas de convivencia con los vecinos, pues los turistas al estar de vacaciones suelen hacer una estancia más movida y despreocupada.

Además, una de las razones por las que los propietarios eligen esta forma de negocio es por la tranquilidad económica que ofrece. Resulta más constante y garantiza una estabilidad financiera mensual.

Corto plazo = altos ingresos

Las estadísticas demuestran que cuando los alquileres turísticos logran mantenerse ocupados la mayor parte del mes, los ingresos son notablemente más elevados que con un alquiler permanente.

El flujo constante de turistas y los precios más altos que pueden pagar por pocos días, hacen que la rentabilidad sea mucho mejor. La cantidad a cobrar por una habitación o una casa, los puedes modificar según la temporada o la demanda.

Siempre que mantengas tu piso ocupado la mayor cantidad de tiempo posible, será una opción más lucrativa que un alquiler mensual. Actualmente resulta bastante sencillo dar visibilidad a un inmueble a través de las redes sociales y gracias a la variedad de plataformas online que han surgido para anunciarte y establecer comunicación con tus posibles huéspedes.  

El alquiler a corto plazo también tiene como ventajas que no te enfrentas a problemas con los inquilinos a la hora de cobrar, como ocurre a veces con los de larga duración. Además, te da mayor posibilidad de usar tu casa en el momento que lo necesites, cosa que se vuelve más complicada en los alquileres mensuales.

Luego de analizar pros y contras, se trata de determinar cuál es tu mejor opción y si tu interés está enfocado a ingresos estables o a ingresos elevados, aunque esto último requiera un poco más de dedicación.