5 formas de detectar y denunciar un caso de fraude

5 formas de detectar y denunciar un caso de fraude

Tiempo de lectura estimado: 3 minutos

En ocasiones las estafas en Internet están tan bien elaboradas que es muy difícil identificarlas. Sin embargo, tomando las medidas de precaución necesarias se reduce la probabilidad de caer en casos de fraude. Ante todo, siempre duda de la veracidad de algo e investiga.

¿Cómo detectar una estafa por Internet?

Por este motivo, a continuación, desde TropiPay te presentamos algunos rasgos que tipifican a las estafas y que puedes tomarlos como referencia para detectarlas o sospechar de ellas. Si los tienes en cuenta, te pueden ayudar a despertar sospechas. Estos rasgos suelen ser:

Solicitud de información personal

Ya sea por medio del más serio de los correos o de la más sofisticada página web; o incluso de un sitio web que aparenta pertenecer a una entidad del gobierno o a una institución financiera. La solicitud de datos personales es de las primeras cosas que piden los estafadores. Y es lógico. Con esa información ya tendrán las puertas abiertas a tus pertenencias y más; lo peor es que tú mismo les diste las llaves. Veámoslo con un ejemplo: teniendo esta información, los estafadores pueden suplantar tu identidad. Con esto se hacen pasar por ti y pueden crear cuentas en diferentes bancos en los que depositen a tu nombre el dinero que le roban a otros.

Luego, cuando una víctima de un robo por Internet haga la denuncia, la policía irá a buscarte a ti cuando el rastreo del dinero robado los lleve a una cuenta a tu nombre. Y así te ves envuelto en un problema por pecar de ingenuo. Nunca se comparten los datos personales, y en caso de que te lo soliciten, verifica bien con la entidad siempre antes de enviarlo. Los estafadores suelen pedir: nombre completo, fecha de nacimiento, dirección personal, número de cuentas bancarias o tarjetas, número de seguridad social, entre otros datos.

Solicitud de realizar un pago

Si te notifican que recibiste un premio o ganaste un concurso (incluso cuando el sentido común te recuerda que no has participado en ninguno) y luego te piden dinero por adelantado, supuestamente para pagar los gastos de envío, o te piden enviar dinero por giro o tarjeta de regalo, de seguro es una estafa. No caigas en ella. Si eres de los que lleva sus gastos al día, mucho más extraño te sonará y menos probabilidades habrá de que caigas en la estafa.

De los mensajes más comunes recibidos se encuentran aquellos que te anuncian que has ganado un premio valioso, pero debes pagar por los gastos del envío. Otros te realzan como la seleccionada entre muchas personas para una oferta exclusiva. Están aquellos que te presentan una posibilidad de inversión de bajo riesgo con garantías de rendimiento superior. Mientras otros te entretienen con la idea de recibir un premio gratis si compras determinado producto. 

Urgencia de una acción

El estafador no puede permitir que su víctima reflexione mucho sobre lo que se le ofrece, porque si lo hace, hay grandes probabilidades de que descubra el intento de fraude. Por esta razón suelen poner limitantes de tiempo a sus ofertas. Por ejemplo, que algo estará disponible a ese precio solo por los próximos 30 minutos. Eso crea en las personas un estado de ansiedad por la probabilidad de perder esa “súper oferta” y las impulsa a actuar rápido, sin permitirles analizar bien las condiciones posiblemente fraudulentas en que se hace esa oferta. 

Ofertas demasiado buenas para ser verdad

Si algo que uno desea es ofrecido a un precio muy bueno, la oferta se torna irresistible para la persona, y justamente en esa particularidad los estafadores basan sus timos. Por ejemplo, un precio demasiado bajo para un artículo de alto valor; ofertas de trabajo remoto o en casa; esquemas piramidales en inversiones; entre otros muchos.

El primer contacto parte del otro

Por lo general, en un caso de fraude los estafadores son los que te contactan a ti. Pues cuando tú eres el que contacta a una empresa, estás seguro de saber a quién estás contactando. Si bien hay estafas que esperan a que tú caigas, como la estafa del alquiler vacacional inexistente, la mayoría te busca y hace el primer contacto. Ante cualquier suceso como este, verifica todo antes de llevar a cabo cualquier acción.

Ante un caso de fraude, ¡denúncialo!

Siempre que hayas sido víctima de una estafa, no dejes de denunciarlo a las autoridades. En función del país al que pertenezcas, pueden existir leyes específicas para este tipo de fraudes, así como departamentos especializados en estos delitos. Infórmate bien cómo se procede en el país donde resides. 

Cuando te dirijas a las autoridades competentes, no dejes de llevar contigo toda prueba que pueda ser utilizada para esclarecer lo ocurrido y para seguir pistas que permitan encontrar al responsable. Como elementos de pruebas clasifica todo el intercambio sostenido con la página web o empresa fraudulenta. Capturas de pantalla, e-mails que hayas recibido, justificantes de pagos si has incurrido en ellos, y todo lo que poseas al respecto. Aunque no haya seguridad de que se pueda recuperar lo perdido, estas fechorías siempre deben denunciarse. De esta manera, podremos ayudar a evitar que otras personas sean igualmente engañadas.

Asimismo, si ante algún evento similar a los mencionados, sospechas que están intentando estafarte, no pierdas la calma. No intentes estafar tú al estafador, porque puede ser doblemente perjudicial para ti. Lo más recomendable es reportarlo y cortar toda comunicación.

¿Conoces algunos otros consejos para detectar casos de fraude? No dudes en compartirlos con otros TropiPayers en comentarios. También puedes compartir estos tips con tus amigos y familiares en las redes sociales. En nuestro blog tenemos otros artículos que hablan sobre ciberseguridad. Suscríbete a nuestra Newsletters para mantenerte actualizado.