Análisis técnico: gráficos e indicadores

Como ya conocemos, el análisis técnico (AT) es una herramienta poderosa y sumamente necesaria si se quieren tomar decisiones más acertadas en el campo de la inversión y el trading. No es que por sí sola asegure el éxito; pero sí brinda una visión más analítica de lo que ha estado sucediendo y permite realizar movimientos en consecuencia. El AT posee una serie de indicadores técnicos para ello, y es capaz de sintetizar la mayor cantidad de información en un mismo gráfico.

Dichos indicadores técnicos son herramientas o algoritmos automatizados que utilizan fórmulas matemático-estadísticas para intentar determinar el comportamiento del mercado, sobre la base de los datos históricos y el volumen de trading. De esta manera, son capaces de detectar tendencias, ciclos, momentum o fuerza del precio. A continuación pondremos a consideración algunos de los más utilizados; con el fin de comprender mejor la información que brindan y cuán útiles pueden llegar a ser.

Medias móviles o promedios móviles

En el análisis técnico, las medias móviles hacen un seguimiento de las fluctuaciones por las que atraviesa el precio a lo largo del tiempo. Al ser promedios en sí, suavizan la diversidad de dichas fluctuaciones y con esto permiten identificar fácilmente una tendencia general. Dentro de las medias móviles se identifican dos tipos: las medias móviles simples y la media móvil exponencial.

  • Las medias móviles simples (SMA, por sus siglas en inglés) se basan en la media aritmética o promedio del precio de la criptomoneda durante un período de tiempo determinado; se calcula en base a los precios de cierre del activo. Por ejemplo: la media móvil de un día cualquiera se podrá calcular según el precio de la criptomoneda en cada uno de los días hábiles anteriores a ese, dentro de cierto período de tiempo. Los períodos de tiempo más frecuentes son de 7, 20, 50, 100 y 200 días. Este indicador es uno de los más conocidos y utilizados.
  • La media móvil exponencial (EMA, por sus siglas en inglés) es una versión de la anterior; pero, en este caso, otorga mayor peso en el cálculo a los valores de los precios de los últimos días por encima de los más antiguos; así, se torna más sensible a la nueva información de los nuevos movimientos. Por ejemplo: la media móvil exponencial de los últimos 15 días estaría caracterizada por el cociente de los últimos 5 días, el cual sería el doble que los 10 días anteriores.

A pesar de que el número de días del período de tiempo que se mide difiere según el usuario; por lo general se suelen usar dos promedios móviles juntos. Un ejemplo es usar los promedios móviles de 50 y 200 días, ya que, al agregarlos a un gráfico, permiten identificar patrones de tendencia a largo plazo; así como indicar cuándo podría invertirse una tendencia. El cruce de estas dos líneas constituye un dato importante sobre futuros movimientos y cambios de tendencia. Cuando se producen, los precios tienden a variar en consecuencia durante los meses posteriores. En función de cómo sea dicho cruce se denominan:

  • Cruz dorada (Golden Cross): cuando el movimiento más rápido (50 días) cruza por encima del más lento (200 días). Se conoce como patrón de inversión de tendencia alcista.
  • Cruz de la muerte (Death Cross): cuando el movimiento más rápido (50 días) cruza por debajo del más lento (200 días). Se conoce como patrón de inversión de tendencia bajista.

De esta manera, las medias móviles no solo permiten identificar patrones que indican posible cambio de tendencia, sino además proporcionan zonas de resistencia y soporte. Estas zonas constituyen también indicadores del Análisis Técnico.

Zonas de resistencia y soporte

Los niveles de resistencia y soporte son de los más utilizados en los análisis y se establecen en función de las fluctuaciones de los precios. Así, el nivel superior que alcanzan los precios y a partir del cual retroceden se denomina resistencia; mientras que las zonas donde el precio baja y rebota se denominan soporte. Estos niveles son marcados en el gráfico con líneas horizontales.

Las zonas de resistencia también se conocen como regiones de sobrecompra. Esto se debe a que gran cantidad de traders siente que el precio de la criptomoneda está sobrevalorado en esa zona, por lo que deciden vender. Así, la oferta crece en demasía a altos precios, creando lo que se conoce como “techo”, y en algún punto tiende a ser rechazada; en otras palabras, el precio rebota y comienza a caer.

Por su parte, en las zonas de soporte los traders suelen sentir que el precio de la criptomoneda está subvalorado; por lo que deciden comprar con la intención de vender luego a más alto precio. Poco a poco la demanda supera la oferta y las órdenes de compra se amontonan, creando lo que se conoce como “piso” y provocando el rebote. De esta manera, los niveles de soporte suelen ayudar a frenar la tendencia bajista, evitando caídas acentuadas y eventualmente impulsando el alza.

¿Qué sucede cuando se sobrepasa alguno de estos niveles? Pues este suceso se conoce como ruptura y suele ser indicador de una nueva tendencia. Cuando el precio de la criptomoneda quiebra el nivel de resistencia, este suele convertirse en el nuevo nivel de soporte a medida que la tendencia alcista toma fuerza. Por el contrario, cuando el precio traspasa el nivel de soporte, este suele convertirse en el nuevo nivel de resistencia de la incipiente tendencia bajista. Cuando suceden estos quiebres ocurre un repunte de la volatilidad y el volumen, siendo este último muy importante para identificar cuán sólida puede ser esa nueva tendencia.

Volumen

El estudio de la evolución del volumen del mercado reviste vital importancia para poder relacionar los cambios en la cotización, y por ende la volatilidad; aún más con respecto a las criptomonedas. El volumen representa el monto de operadores que están participando en determinada compra o venta; en otras palabras, el monto de operadores está tomando la misma decisión. Así, se puede identificar si una tendencia es significativa o débil, cuando va acompañada por un volumen alto o bajo respectivamente. Para que se consolide una tendencia de crecimiento a largo plazo, esta debe ir acompañada por un alto volumen de subidas y uno reducido de bajadas. Igualmente, el volumen debe aumentar con el tiempo. Por el contrario, si el volumen va disminuyendo a medida que avanza el tiempo, se entiende que la tendencia alcista puede estar arribando a su final.

Índice de Fuerza Relativa (RSI, Relative Strength Index)

Este indicador refleja si un activo está sobrevendido o demasiado bajo (oversold), o si está sobrecomprado o demasiado alto (overbought). Esta medida entrega lecturas que estarán comprendida en un rango de 0 a 100, donde por debajo de 30 indica que el activo está en sobreventa y por encima de 70 muestra que está siendo sobrecomprado. El RSI, dentro del gráfico, se ubica en la parte de abajo.

Los indicadores que hemos visto hasta aquí son apenas algunos pocos de los más usados entre los muchos que existen y que se emplean en la actualidad. De esta manera, junto con los gráficos y patrones, y el resto de las prestaciones que brinda el Análisis Técnico, se posicionan como un apoyo necesario para todo trader. No obstante, aunque el análisis técnico muestre un arsenal vasto de recursos en los que apoyarse para tomar decisiones; por sí solo no asegura un movimiento certero. Por eso es que se recomienda que no se use aislado, sino que se combine con su par complementario, el análisis fundamental, para brindar un panorama más robusto y de mayor perspectiva respecto a la situación concreta del mercado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *